Avanza el análisis de la huella de carbono en SECUESVAC tras finalizar la recopilación de encuestas

El grupo operativo SECUESVAC continúa avanzando en una de sus acciones clave: el análisis de la huella de carbono del vacuno de carne en España, un paso imprescindible para disponer de indicadores representativos, rigurosos y adaptados a la realidad productiva del sector. 

En este sentido, ya se ha completado la fase de recopilación de datos mediante encuestas, en la que han participado los diferentes socios del proyecto. Esta información constituye la base del análisis de ciclo de vida (ACV) que permitirá calcular un valor medio representativo de huella de carbono del sector. Actualmente, el equipo de NEIKER se encuentra evaluando e integrando todos estos datos con el objetivo de desarrollar dicho análisis y avanzar hacia resultados sólidos y contrastados. 

Para comprender la importancia de este estudio es fundamental aclarar qué se mide mediante la huella de carbono. Este indicador evalúa las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) asociadas a un proceso productivo concreto. En el caso de SECUESVAC, la huella de carbono se calcula sobre la producción de carne de vacuno, expresada por kilogramo de carne o kilogramo de canal producida. 

De este modo, el análisis no se limita a estimar las emisiones de un animal individual, sino que refleja el impacto climático global del sistema productivo español, desde la fase de cría hasta la obtención del producto final. Esto permite disponer de una visión integral y realista del sector, clave para orientar estrategias de mejora y toma de decisiones. 

Integrar el secuestro de carbono: un paso más allá 

Uno de los elementos diferenciales del proyecto SECUESVAC es que va más allá de la simple cuantificación de emisiones, incorporando el valor del secuestro de carbono que realizan los suelos y pastos asociados a la producción de vacuno de carne. 

Estos sistemas pueden actuar como sumideros de carbono, capturando parte del CO₂ presente en la atmósfera y compensando parcialmente las emisiones generadas durante el proceso productivo. Este enfoque permite obtener un valor neto de huella de carbono, más ajustado a la realidad y al funcionamiento de los sistemas extensivos y semi-extensivos. 

Para evaluar este secuestro, se han analizado en laboratorio muestras de suelo representativas del sector, determinando parámetros como el carbono orgánico del suelo (SOC), la densidad aparente (DA) y los elementos gruesos (E.G.). A partir de estos datos, se ha calculado un valor medio de contenido de carbono orgánico en suelo por hectárea, que permitirá estimar el carbono retenido de forma agregada. 

Comparación con los inventarios oficiales 

El proyecto no se centra únicamente en cuantificar, sino que también contempla un análisis comparativo con los valores oficiales utilizados a escala nacional. En concreto, se están comparando los resultados obtenidos en SECUESVAC con las existencias de carbono que emplea el Sistema Español de Inventario de Emisiones (SEI) para las praderas. 

Según explica NEIKER, se han revisado los valores de carbono orgánico del suelo por uso de la tierra, tanto a nivel provincial como nacional, proporcionados por el SEI, y han sido contrastados con los datos obtenidos en el proyecto. En algunos casos, los resultados son muy similares, mientras que en otros se observan diferencias más significativas, lo que refuerza el interés de contar con información específica y actualizada del sector. 

Próximos pasos  

De forma paralela a estos análisis, SECUESVAC trabaja ya en el diseño de una herramienta de apoyo a la toma de decisiones y en el desarrollo de un sistema de información integral, eficaz y accesible para los profesionales del sector. 

En las próximas fases del proyecto se darán a conocer nuevos avances, con el objetivo de que los resultados contribuyan a mejorar el conocimiento, la competitividad y la sostenibilidad ambiental del vacuno de carne en España. 

PROVACUNO es la entidad representante de este proyecto, así como la responsable de la formación del Grupo Operativo y de su contenido. La Dirección General de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria (DGDRIFA) es la autoridad de gestión encargada de la aplicación de la ayuda FEADER correspondiente. Está cofinanciado en un 80% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural FEADER y al 20% por el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación. El importe total de la ayuda es 548.889,40 euros y el periodo de ejecución es de agosto 2024 a mayo 2027.